La directora del Trasnocho Cultural es una mujer alta, con voz gruesa y mirada dura, que denota un gran carácter y don de mando para dirigir. Así lo dejan entrever sus producciones cinematográficas. Está vez está en la palestra Maroa, la Historia de cómo una niña vence las posibilidades que les da el destino gracias a la música. Conversamos con Solveig Hoogesteijn sobre su nueva producción.
¿La cultura puede ser salvadora?
Totalmente. Ustedes trabajan en el marco de la cultura (por que porque sacar una revista virtual y en físico es un trabajo cultural) ¿Qué hace la cultura para ti? te abre horizontes y te da conocimientos, le da significado a tu vida. Sientes que formas partes del globo terrestre, porque la cultura es lo más valioso que ha producido el ser humano.
La cultura siempre ha tratado de trascender, y si algo ha utilizado el ser humano para trascender es el arte, que forma parte de la cultura. Si hablamos de Venezuela, la cultura culinaria está en la arepa y en la gastronomía. La cultura del idioma está en nuestra habla, en el idioma escrito… en el uso que le damos. Si hablo del cine está en la producción audiovisual del país, y eso incluye a la televisión, que forma parte de nuestra cultura, aunque lo percibamos como un medio que no aprovecha mejor los valores de la cultura. Eso es otra cosa, pero sábado sensacional es igualmente cultura. Como lo es quien quiere ser millonario.
Los juegos de video son también parte de nuestra cultura. Y los quemaditos en la calle, los buhoneros…yo entiendo la cultura como la expresión de un país al interpretarse y el consumo que hace un país de los bienes culturales. La cultura y ella traduce una gran parte de la producción del hombre se transforma en una tabla salvadora como de hecho lo es para muchísimas personas.
Sino a que se reduce nuestra vida sin la cultura? ¿A comer, respirar, ganar dinero y morir? Los valores los transporta la cultura. Los valores que hace que el ser humano le de significado a su vida.
¿Cómo fue la experiencia de hacer Maroa en un barrio caraqueño?
Siempre mis experiencias trabajando en los barrios han sido muy productivas. Por que el barrio es como un pueblo pequeño. Allí todo el mundo se conoce. En el barrio unas mujeres cuidan los niños de otras, allí las abuelitas todavía tienen una función; sin duda alguna allí hay distintos frentes están los frentes de la gente honesta, aquellos que no les gusta la criminalidad y está los frentes de los que viven de los negocios ilícitos; el juego, las drogas, los quemaditos, el buhonerismo con marcas falsificadas etc.
Que sucede: tu llegas a un barrio y te alías con la gente honrada, ellos mismo te protegen y te dicen “no pasen más allá de la vereda tal por que más allá no te podemos brindar protección. Y si además haces como siempre hago yo, (porque no es la primera vez que grabo una película en un barrio) además agarras mucha gente del lugar y los absorbes dentro de tu equipo, esos pueden ser asistentes de producción, o los que hacen pequeños papel, o la señora que hace la comida, o la dueña del patio en donde se guardan los equipos, o es el patio de tal señora donde almorzamos, entonces tu estableces una alianza con ellos y además le traes dinero al barrio, porque le traes trabajo.
Por encima de esa razón económica hay otras, y es que porque hay mucho desempleo hay mucha gente aburrida, y cuando tu llegas con tu equipo eres como el circo. La gente quiere participar, la gente se muere por participar. Porque le gusta el juego, el venezolano es muy lúdico.
Siempre ha sido muy buena la experiencia, nunca me han robado, nunca me han agredido, si he tenido situaciones límites pero siempre las he podido manejar bien.
¿Alguna anécdota al respecto?
No en esta oportunidad, pero recuerdo cuando filmé Macu la mujer del policía . Tuvimos la colaboración de la policía metropolitana, y teníamos una escena de una redada, y sin duda para el barrio la policía en general era una referencia negativa. Ellos hacían incursiones a menudo al barrio. Justo cuando vamos a filmar cómo van entrando las patrullas por la única calle viable del Barrio Chapellín, se apagan todas las luces. Se daña una de las tanquillas de electricidad. Y el barrio entero comienza a insultar a la policía.
Alí había un clima muy amplio de confrontación. Entonces agarré mi megáfono y dije: “señores de Chapellín, la policía metropolitana está cooperando con nosotros al igual que ustedes; esto no es vida real, aquí estamos haciendo una película venezolana, y yo exijo que ustedes respeten a la policía así como le exijo que respeten a los habitantes de Chapellín” Volvió la luz y yo creo que la policía estaba como cargada de rabia y yo creo que a veces se excedieron en la actuación, pero eso también lo frené inmediatamente. Ese fue un momento muy arriesgado. La policía anda armada y todos sabemos que los barrios también están armados. Fue muy intenso porque la oscuridad duró como media hora.
Existe una película hecha completamente en un barrio, que se llama azotes de barrio en Petare. ¿Qué opinas de este tipo de cine hecho por la misma gente?
Lamentablemente no la he podido ver, pero me parece muy importante que gracias a estas nuevas tecnologías los jóvenes puedan retratar la realidad que los circunda. Yo sé que esa película chocó a mucha gente porque parece ser muy cruda, pero esa misma crudeza es lo que viven los habitantes de los barrios que están muchos más expuestos a la criminalidad que los que vivimos en un edificio clase media.
¿Por qué se impone Yorlis Domínguez sobre las demás niñas del casting?
Por sus cualidades, y sus capacidades histriónicas, y por su presencia, ¡y por un enorme talento! Para ella la actuación es una cuestión casi natural. Siendo una persona muy honesta y sincera, el hecho de transformarse en un personaje ella lo asume de una manera natural y fluida. Tiene un rostro natural que por supuesto deja huella. La miradas de ella
¿Como fue el proceso de selección?
Bueno fui a muchas escuelas y orquestas infantiles buscando a una niña y no di con ella, así que contraté a una directora de casting profesional que de todas maneras hace falta en una película cuando tienes muchos extras para papeles pequeños y para que te manejen todos los que son los llamados y otras cosas.
Ella me presentó unas diez niñas, pero no me gustaron, ella tiene un registro muy grande de actores de todas las edades, por lo que me presentó otras sesenta niñas ya con fotos y al final de ese proceso que duró unas tres semanas quedaron tres candidatas. Pero ninguna de las tres me daba lo que yo estaba buscando. Y le dije que aunque faltaron cuatro semanas para el rodaje, siguiera buscando a la niña. Ella se devuelve a su casa, y en el camino ve a una niña muy parecido a lo que yo estaba buscando, y que venía con sus padres hablando que iban a comprar el periódico para buscar un casting. Por su puesto el asombro de los padres de la niña fue inmenso. Ella se la llevó ese mismo día le hizo una prueba en video que me llevó esa misma noche.
Yo la ví y le dije, tráemela mañana. Estuve ensayando con ella todo el día y al final de la tarde le dije “tú eres Maroa”
El tema de la música de las orquestas como tema de balsa de salvación para los niños es muy parecido a lo que hizo Alberto Arbelo con tocar y luchar, ¿le han hecho algún comentario, con este respecto?
Bueno, el hace un documental y yo hago una historia de ficción, además mi película es del 2005. No pude estrenar la película antes por razones económicas. Por eso salió primero tocar y luchar. Maroa es un proyecto que tiene dos años y que fue filmado dos años antes que tocar y luchar.
¿Que tan difícil fue hacer Maroa en comparación con sus demás películas?
Aquí la experiencia nueva fue trabajar con niños, yo había trabajado con mucho con adolescentes, y trabajado mucho con no actores. Y esta vez me tocó trabajar con niños. Primero por que no lo puedes someter a la misma presión a la que puedes someter a un actor profesional, que sabe con que se va a enfrentar y tienes que dirigirlo muchísimos más. Muchas veces tuve que ponerlos en su sitio.
Maroa es una película que se ha pirateado mucho…
Bueno eso va en detrimento de todos los que trabajamos en el cine, y no soy sólo yo que soy directora, sino que están los técnicos, los actores que tienen familias y que viven de eso y que para los cuales es una gran pérdida la piratería. Fíjate que en Inglaterra la piratería es penada hasta con diez años de cárcel. Tanto en música como en imagen. Y los penan hasta por 400 mil libras esterlinas. 192. 000. 0000 millones de bolívares, si pirateas una película. Pero como estamos en este momento y desde hace muchos años tenemos una constitución maravillosa pero las leyes no se cumplen. Por que las autoridades no velan por el cumplimiento de la ley. Estamos desamparados comos si estuviéramos en el viejo oeste.
¿En un caso extremo no considera que esa distribución ilegal de buhonero en buhonero no puede ayudar a que ele mensaje de la película llegue más a la gente?
Como no, ese es el efecto colateral. Toda Venezuela habrá visto Maroa, y su mensaje constructivo y esperanzador habrá llegado a todas partes. Pero a mi me hubiese gustado más que llegara en el formato correcto, porque la película pirateada le faltan imágenes a ambos lados. Porque la adaptaron mal a la imagen de televisión y el sonido es nefasto. Es un mal producto.
¿Qué opina del momento histórico en cuanto al cine venezolano?
Las nuevas tecnologías están permitiendo que toda una nueva generacion que sin duda alguna están comenzando a hacer películas, se expresen. Y yo pienso que además con la reforma de la nueva ley de cinematografía tenemos la oportunidad de tener un más amplio financiamiento del cine. Nosotros hasta la fecha hemos dependido siempre de la bondad o la no bondad de un estado que tenga mayor o menor conciencia de la importancia de la cinematografía para todo país en el mundo. El potencial de cine es muy superior al potencial de cualquier otro medio. Exceptuando la televisión. El país que no esté dispuesto a desarrollar una cinematografía, culturalmente en el concierto de naciones no tiene nada que decir.
¿Cómo podría ahora arrancar un joven que quiera hacer cine ahora?
Bueno, hay dos vías. Una siendo ayudante y empezando desde cero, luego siendo asistente, no importa en que equipo, ya sea fitografía, sonido, máquina, arte, edición. El otro camino es entrando en una escuela de cine, hay una en Mérida, y pronto, según he escuchado va a haber una escuela de cine en Caracas. Existe el laboratorio de cine en donde se dan constantemente cursos. La Anac da cursos, el circuito gran cine da cursos, el país entero, al menos Caracas, está sembrado de cursos.
¿Como concilió el trabajo de la película con la gerencia del trasnocho cultural?
Eso fue muy duro… (Risas) eso fue trabajar dieciocho horas diarias. Es muy agotador pero la pasión es la que lo lleva a uno.
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