Luego de más de 18 años de programas de televisión, Los Simpsons da finalmente su salto a la “Gran Pantalla”.
Lo que leía en las entrevistas previas a Groening y demás creadores de Los Simpsons era que la película no iba a ser un capitulo para televisión de 2 horas. Esto claramente entra en lo que era mí primer prejuicio, quién se va a encargar de hacer el “crossover”, porque estemos claros: no es lo mismo TV y cine.
Una de las alternativas que me imaginé fue: “El argumento, seguro tienen que salvar a algo (el mundo, el país, etc.), o alguien (Marge, Maggie, etc.)”. Y adivinen… Sí, tienen que salvar a algo: Springfield.
En este sentido, la película no es muy cinematográfica que se diga, y sí apela bastante a su hermana mayor de televisión: La serie animada, ya que en el filme a pesar de que el argumento se puede tomar como tal (para cine), se obvian presentaciones de personajes y de conflictos, todo sacrificado por el “chiste fácil”, que aunque es recurrente en la TV no es fundamental.
Pero para hablar en concreto, la película como mencionamos comienza con la gran contaminación en el Lago Springfield, que al salirse de las manos del pueblo es aislada en un domo de cristal en el medio de la nada. Al lograr escapar la familia Simpson, y mudarse a Alaska, se planea eliminar el pueblo. Es aquí donde la familia decide (primero sin Homero, y luego con él) ir a salvar a Springfield.
Lo bueno:
Las animaciones son excelentes, sobresalientes; son mucho mejores que las de TV, pero es mentira que es totalmente en 2-D, ya que incluye algunos planos secuencia en 3-D. Fue interesante ver a Springfield y a los personajes en todo su esplendor.
Por otro lado
Hay varias cositas que yo catalogaría como decepciones de la película; por ejemplo –y como mencionamos anteriormente- que en la película todo se resuelve a través de un chiste fácil o alguna “tontería” de Homero.
Esa renuncia al sentido del humor mordaz de los Simpsons, en TV fue un shock duro a lo largo de toda la película; prácticamente estos los convirtieron en unos “5 chiflados”.
También al personaje de Homero se le eliminó casi toda la “ternura” que lo ha caracterizado a lo largo de los años; y que es básicamente lo que ha sido su fuerte en todos estos años: El patán con corazón.
Otra cosa que ya tiene años en Latinoamérica es el problema con los doblajes, que francamente han sido terribles desde que cambiaron a las voces originales. No sé hasta qué punto hubiese sido válido volver con las voces viejas o quedarse con las nuevas, porque a uno tampoco se le da la opción de ver la película en inglés con subtítulos.
En fin, por más cosas malas que no nos hayan gustado, es imposible no recomendar a Los Simpsons. Han estado presentes por años en el TV, y nada más por la curiosidad de verles en Pantalla Gigante y Dolby Digital son suficiente motivación para no perdersela.
nanoc7@gmail.com
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