
Veinte años han transcurrido desde que la Fundación Nuevas Bandas comenzó con el festival que lleva su nombre, impulsando la carrera de agrupaciones importantes (y no tan importantes) de nuestra movida loca. Corriente Alterna estuvo en su vigésimo aniversario, y comprobó la salud de una movida que existe y mejora, a pesar de la crisis.
Día 1
Se nos había dicho que el concierto comenzaba a las 3:00pm, aunque el programa de mano anunciaba el primer recital a las 4:00pm. La convocatoria hecha por los organizadores, una hora antes de comenzar el evento, parecía una medida para asegurar la asistencia “puntual” de público y prensa. Para el momento en que se montó la primera banda, la plaza La Castellana estaba llena.
La jornada del 24 de Julio la abrió White Offense, un grupo de rock alternativo bastante acoplado, pero para nada innovador que se presentó fuera de concurso como “banda emergente”. Duele decirlo, pero así como hay bandas que gustan por utilizar fórmulas utilizadas por todo el mundo, hay otras que disgustan por la misma razón. En la primera categoría podrían entrar agrupaciones como los ingleses Oasis, y en la segunda, pues…White Offense. No podemos culpar a Mtv de la existencia de bandas así. Debemos culpar a quienes se conforman con Mtv cuando existe Myspace.
Posteriormente vino la presentación de Metro CCS, y saltamos de lo trillado a lo experimental. El público no sabía como reaccionar ante los beats electrónicos y las frecuencias de 8 bits, pero escuchó la propuesta con respeto. Tras algún tema technoso, algunos comenzaron a mover los pies tímidamente. Metro CCS parece ser un proyecto paralelo de la banda Los Humanoides, o una excusa de Los Humanoides para incluir colaboradores en vivo. De cualquier manera, sonaron bien, con el ingrediente rockero aportado por la guitarra de Kuámasi (ex –Autopista sur), contrastando con sus ritmos de batería propios del electro, el drum ´n´bass y el new wave.
Pero aun faltaba la primera banda concursante, luego del toque de dos agrupaciones invitadas, papel que le correspondió a los zulianos de Para Llevar. La nota de prensa los describía como “rock alternativo”, lo cual nos hizo esperar lo peor. Para nuestra sorpresa, escuchamos a un grupo con bastante personalidad, con canciones tan frenéticas como melodiosas. El cantante con su apariencia “geek” cantaba de manera bastante rabiosa. Había patrones de batería bastante complejos (a lo Mars Volta), y una música bastante indie-rock y digerible encima.
Llegaría el turno para la banda siguiente, Tequila and Caroline, representantes de la onda screamo (es decir, emo-core con voces guturales) que fueron del agrado de metaleros y punks menores de edad. La música de Tequila and Caroline se puede describir de esta manera: canciones para alborotar a los adolescentes, sin necesidad de hablar de sexo. En ese momento la olla era brutal.
Alfombra Roja, agrupación de Valencia que terminaría alzándose con el título, mostraron unas composiciones tan duras como sencillas. La publicidad los definía como “garaje rock vintage”, pero sonaban más grunchetos. Posteriormente lo aclararían “hacemos simplemente rock´n´roll, nos influencia mucho el rock de los 60/70, pero incluimos influencias más modernas”. Su música, sin alardes de virtuosismo pero con mucha estridencia, generó empatía en el público. El hecho de que ganaran fue curioso, porque no es la típica agrupación que suele ganar el Nuevas Bandas.
Posteriormente vinieron Le Bronch, grupo de música jamaiquina con tintes pop-rock que pese a ser precedida por dos bandas con canciones poco tranquilas, fue ovacionada apenas pisó la tarima, como si fueran unas estrellas. Le Bronch demostró lo que confirmarían posteriormente los Chupi Lumpis y Tomates fritos: no hace falta hacer canciones veloces y estridentes para ganarse al público.
Para finalizar la jornada, sendas presentaciones de Tomates Fritos y una agrupación tributo al rock nacional patrocinada por una marca de Vodka. Tomates fritos, agrupación oriunda de Puerto la cruz, participaron hace más de diez años en el festival, aunque no ganaron. No obstante, eso no les impidió ser una de las agrupaciones más exitosas de la movida y con un público fiel. Sonidos típicos del rock clásico y del folk, generalmente sin distorsiones ni efectos de sonido eléctrico, y con pasajes acústicos muy bien tocados. A los Tomates Fritos se les nota la experiencia. 12 años no pasan en vano.
En cuanto al grupo tributo al rock nacional, éste interpretó temas de agrupaciones como La Misma Gente, Seguridad Nacional, Zapato 3, La Leche, Caramelos de Cianuro y Dermis Tatú, lo cual trajo muy buenos recuerdos no sólo a quienes vivieron los años 80 y 90, sino también a quienes ni siquiera habían nacido en esa época y hoy oyen esos temas como clásicos que son. Si algo hay que agradecer a la Fundación Nuevas Bandas, queramos o no, es el hecho de haber preservado ese tipo de recuerdos, en un país sin memoria en el cual no se han re-editado de manera formal los discos de las agrupaciones ya nombradas.
Así terminó el primer día, con un nivel bastante alto, haciéndonos pensar en la dificultad para conseguir grupos mejores a los del día inaugural…todas las bandas participantes dieron razones para ser favoritas. Un hecho bastante curioso fue la presentación en paralelo, en la calle, sobre un camión, y cerca del festival, de la agrupación de rock experimental Fibonacci. Si bien, algunos lo interpretaron como una protesta ante el evento, aclararon, mediante nota de prensa, que su protesta era otra: llamar la atención sobre el conflicto Colombo-venezolano.
Día 2
La segunda fecha del festival comenzó con otra banda “emergente” , el trío Bioshaft. Su estilo parece una mezcla entre Primus, Incubus y Metallica. Tienen madera, especialmente en la parte rítmica, pero deben madurar más su propuesta. La guitarra no se escuchaba casi, sonaba como filtrada por un amplificador barato y los acordes eran quizás demasiado básicos para el tipo de música. Un poco antipática la tendencia a cantar en inglés, como hacen actualmente muchas bandas jóvenes. Quizá sea culpa del “anti-imperialismo”.
Tras la banda “emergente” (cuyo significado según el Nuevas Bandas me gustaría conocer), vino una de las dos bandas invitadas: Los Paranoias. Armonías vocales bastante elaboradas, una presentación muy profesional. Alguna vez se definieron como “Los Beatles venezolanos”, pero el grupo ha logrado crear un estilo propio partiendo del sonido de Liverpool.
Vendría luego la presentación de Rawayana, primer grupo concursante del domingo, con un sonido que se podría definir como “rock latino” o “reggae fusión”. Tocaron de manera impecable, pero no lograron emocionar a la audiencia. Les falta la fuerza de grupos como The Clash, Mano Negra o Papashanty Soundystem.
La presentación de Las Locuras de Tomasito vino después, haciéndonos sentir como parte de un festival Lolapalooza de los años 90. Recordaron mucho (quizás demasiado) a grupos como Stone Temple Pilots y Alice in Chains. Una buena puesta en escena, y probablemente el mejor cantante del festival, con una voz muy potente. Se sabía que no ganarían porque su estilo no era original, pero llamaron bastante la atención a los amantes del grunge más pesado.
Prozak y Agonía, por otra parte, fueron las bandas metaleras de la jornada, trayendo los primeros un desfasado “metal alternativo” el cual, sin embargo, gustó a los chiquillos menores de edad (al parecer esa música no avanza ni envejece), mientras que los segundos mostraron composiciones de death metal melódico, con voces guturales y escalas a lo Iron Maiden. Agonía sonaron mejor que cuando telonearon a Korn, y recurrieron a elementos nacionalistas como el uso de una bandera de Venezuela y cierto pasaje instrumental inspirado en el joropo. Recordaron a Gillman, en el buen sentido.
Los falconianos Merlot cerrarían el ciclo de bandas concursantes, y pese a una falla técnica, mostraron una buena propuesta, enmarcada dentro del (verdadero) indie rock, aunque con influencias (quizás inconcientes) del rock hecho en Iberoamérica durante los años 80. Merlot suenan como un cruce entre Pavement y Sentimiento Muerto.
La sorpresa de la jornada y del festival en general fue una agrupación fuera de concurso y ajena al rock: El Arca. Impresionaron tanto a la prensa como al público con su sonido Ska Jazz en formato Big Band. Hicieron que más de un chico camisa negra terminara bailando la música de sus abuelos. Luego se anunció el ganador…y vendría el tributo a los 20 años del Nuevas Bandas.

Cierre del Festival: Tributo a sus 20 años
Para el cierre del Festival, se proyectó un documental dividido en varios actos, en el cual se hablaba de la historia del mismo y sus antecedentes. Si bien, algunos aspectos propagandísticos como la adulación al creador de la fundación resultaron un poco antipáticos, se logró apelar a la nostalgia del público, mediante la proyección de imágenes de épocas pasadas, incluyendo trozos de video de agrupaciones como Los Mentas y Caramelos de Cianuro.
Durante más de una hora se presentaron agrupaciones, en su mayoría ganadoras del Festival, interpretando un máximo de dos canciones. La excepción fueron los Caramelos de Cianuro, quienes participaron a principios de los 90, cuando el Festival era apenas una muestra y no un concurso. No vimos a bandas ya disueltas como Los Oceánicos o Master Gurú, pero nos enteramos que Skin todavía existían.
El cierre del Festival resultó un verdadero termómetro para medir los gustos del público y del jurado: grupos como Vinilo Versus o Los Mentas alborotaban a la audiencia, incluso Los Caramelos de Cianuro, a pesar de tocar material reciente y no clásicos de los 90, mientras bandas como Skin o Fordelucs parecen no tener una legión de seguidores que los idolatre tanto. Pueden haber sido favoritos de los votantes, mas no de la audiencia.
En conclusión, un evento que demostró que la movida nacional está en buena salud, a pesar de la crisis que vive la industria musical a nivel mundial, y de la crisis económica que vive nuestro país. Claramente, la calidad de las agrupaciones ha subido, y es seguro que lo que vimos sea tan sólo la punta de un iceberg de un movimiento más grande.
Noticias
-
Taller de iniciación al canto
4 de Septiembre 2010
Horario: Sábados 10:30 pm
Ubicación: Studio Play (Altamira).
2 Av Los Palos Grandes edif artelito sotano 1 Studioplay Los Palos Grandes, Caracas, Venezuela 1060. A media cuadra de la Av.Francisco de Miranda, al lado del Restaurant la Choza. Es la calle que pasa entre HP y Movistar
-
Abierta la Convocatoria a la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo ULA-2010
Hasta el 24 de septiembre del año en curso estará abierta la convocatoria para que artistas de toda Venezuela y el mundo participen en lo que será la actividad cultural más importante de la última década en el país. La inauguración está pautada para el 15 de octubre y tendrá como sede, en esta ocasión, a la ciudad de Mérida, a propósito de la conmemoración de los 200 años de la fundación de la Universidad de los Andes. Entre algunos de los invitados internacionales que asistirán a este encuentro destacan Antoni Muntadas (España; pionero del videoarte), Nilo Casáres (España; curador y especialista en Net Art) y Catalina Parra (Chile; artista visual e hija del poeta Nicanor Parra), entre otros.
-
Foro Periodismo literario: Aguas cruzadas
El foro de Periodismo es de entrada gratuita
El miércoles 25 de agosto –a las seis de la tarde– se estará llevando a cabo un Foro en torno al Periodismo Literario venezolano, llamado Realidad y ficción: aguas cruzadas, organizado por la Asociación Civil Corriente Alterna y la Coordinación de formación y docencia del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.




