El tinte de la fama es una película con una historia bastante sólida, aunque algunas veces se pierde en desvaríos descabellados que la hacen poco creíble. Y verdaderamente todo como que tiene que ver con eso, el cabello, y cómo una marca de tinte hace un concurso en donde el premio es 25 mil dólares para la posible doble de Marilyn Monroe. A la convocatoria asiste, halada por su esposo y por los lios económicos que los aquejan. Magaly, una joven común con problemas bastante poco comunes. Durante el concusrso, que a momentos pareciera mitad miss Venezuela mitad convocatoria de sábado sensacional, la historia de la verdadera marilin Monroe se antepone y se mezcla con la de magaly, haciendo que la gloría y la miseria de la iconográfica diva sea experimentada por la joven.
Una historia bastante interesante
Algo que pasa con las historias del cine nacional es que realmente siempre se siente que falta algo. Muchas veces somos muy críticos con la trama y con los detalles técnicos. Sin embargo con El tinte de la fama la cosa cambia un poco. El guión realmente está muy bien elaborado, siendo la historia firme y a veces muy compleja, llena de riqueza emocional y con personajes muy bien desarrollados, como por ejemplo Arturo, el esposo de magaly (quien a nuestro parecer es uno de los personajes mejor escritos y desarrollados) y el de Hector, un trasvesti que se cree la reencarnación de Marily Monroe y que se termina convirtiendo en el asesor de la pareja. Vale también destacar la participación de luis Chatain, que al no actuar sino ser el mismo, terminó haciendo un personaje completamente realista…
Otra cosa interesante para el cine nacional es buen sonido de El Tinte de la Fama. La película a diferencia de muchas otras cintas criollas es impecable en el hecho de que podemos escuchar perfectamente todas y cada unas de las palabras de los personajes. No se mete un solo autobús, ni una sirena, ni siquiera un niño gritando. Pero no todo es rubio platinado: Si bien la historia es sólida y bien orientada, el guión tiene elementos que hacen que el observador no se lo crea y La iluminación da miedo, a veces excesivamente saturada, otras veces exageradamente oscura. Salvo estos detalles, El tinte de la fama es una opción interesante para hacer cola este fin de semana.
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